
Abres tus ojos, todo cambia, extiendes las alas y emprendes vuelo. Olvidas cualquier daño, todo se vuelve pasajero. Una sonrisa como de gato de Cheshire embarga tu rostro, tus ojos se hinchan, se tornan rojos.
El exterior es hermoso, las personas buenas, tu alma esta en calma tus deseos vuelan. Eres libre de hacer lo que quieras, puedes desnudarte o perder la conciencia, el sol te llama las nubes te resguardan.
El viento sopla más fuerte, el agua es impaciente. Todo inicia por el fuego y las cenizas se vuelven solo un recuerdo. Un niño en su cuna envidia tu comodidad y un millonario en jauja envidia tu felicidad.
El humo es un compañero y como tu solo es pasajero. El olor se impregna en el aire al igual que en tus ropas. Las personas te señalan al acercarte. La justicia, inclemente ante tu acto ilegal, no se vuelve clemente.
Eres culpable por escapar de una sociedad llena de truhanes. Eres el “malo” por querer ser diferente. Te humillan por ser sensible. Te extorsionan por ser noble.
¿Qué esta más podrido en este mundo que el odio y la intolerancia? ¿Qué esta más podrido en este mundo si vives inconforme bajo tu circunstancia? Las sonrisas se marchitan, los sueños se apagan; lo único que aviva la esperanza nace de la tierra y en cenizas vuelve a ella.





