El acto de “conocerse” así mismo resulta ciertamente utópico por la imposibilidad de probarse ante todos los estímulos y escenarios posibles.
La visión que tenemos de nosotros mismos se ve nublada por nuestras autoproyecciones (“lo que quisiese ser") así como de las falsas impresiones que se tiene en determinados grupo de personas.
Las costumbres heredadas toman una parte importante en nuestras actitudes y acciones en base al resultado que estas ejercen en el inconsciente.
Una mala elección en el grupo determinado para analizar la percepción exterior de la persona así como el comportamiento ambivalente en diferentes grupos provocara una imagen errónea de la esencia.
Todas estas premisas son referidas para alcanzar la comprensión de nuestros actos. La previsión de nuestra respuesta ante determinados estímulos en determinados escenarios busca lograr la realización de un análisis objetivo ante la respuesta que nuestros actos generen. Los mecanismos de defensa se vuelven un detractor del posible avance que este acto pudiese tener, ya que la negación a nuestras patologías hace imposible cualquier avance en el sujeto.
Para lograr una imagen de nosotros mismos no solo basta con argumentar la opinión propia, sino tomar en cuenta toda clase de comentarios recibidos con respecto a nuestras acciones. La suma de estos así como la consideración del rigor que cada uno tiene hace posible tener un esbozo de nuestra esencia.
De este modo la esencia y la percepción de la misma toman un carácter fundamental para la autodeterminación del sujeto. Cabe destacar que esto solo provocara un esbozo de la imagen del individuo, ya que hay muchos detractores para una percepción pura, libre de cualquier influencia.
sábado, 24 de abril de 2010
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